En la zona del cielo atravesada por la Vía Láctea se encuentran diversas nebulosas y cúmulos estelares. Una de ellas es la nebulosa del Águila (M16), que se muestra en la fotografía siguiente y que tomé desde Querol el 15 de julio de 2017 con un telescopio reflector Sky-Watcher 200/1000 y una cámara Canon EOS 550D.
La nebulosa del Águila es una enorme nube de polvo y gas (principalmente hidrógeno), situada en la constelación de la Serpiente, en concreto en Serpens Cauda (la Cola de la Serpiente), a una distancia de unos 7000 años luz y con una extensión máxima de unos 70 años luz. Como puede verse en la fotografía, tiene además un cúmulo abierto asociado (NGC 6611) de varios miles de estrellas jóvenes (entre 1 y 5,5 millones de años), entre ellas muchas brillantes y masivas de tipo espectral O y B. Las más masivas ionizan los gases de la nebulosa haciéndola brillar con luz propia; es, pues, una nebulosa de emisión. Al ser hidrógeno el gas ionizado de la nebulosa, es, además, una región HII en la que hay una intensa actividad de formación estelar.
En realidad, el objeto M16 está formado por el cúmulo abierto NGC 6611 y por la nebulosa de emisión que lo envuelve, catalogada como IC 4703. M16 figura también en el catálogo de Sharpless como Sh2-49 y en el de Lynds como LBN 67; NGC 6611 es además Mel 198 en el catálogo de Melotte y Cr 375 en el de Collinder.
En la siguiente imagen, que es un recorte de la anterior, se observa mejor la nebulosa y el cúmulo asociado.

En 1995, el Telescopio Espacial Hubble le hizo una fotografía muy famosa, quizás la más emblemática de este telescopio: unas enormes columnas de gas frío y polvo (tienen una altura de entre 4 y 5 años luz) más o menos en el centro de la nebulosa. Son conocidas como los Pilares de la Creación, ya que en ellas se forman estrellas.
La imagen lateral es esta fotografía de 1995 realizada por el Hubble.
La nebulosa del Águila se llama así porque su forma recuerda más o menos a esta ave; los Pilares de la Creación serían las garras del águila.

En 2014 el Hubble volvió a apuntar a la nebulosa del Águila y obtuvo, con bastante más resolución, una nueva imagen de los Pilares de la Creación, que se publicó en 2015 con motivo del 25.º aniversario de este telescopio espacial; es esta otra fotografía lateral.
Como he comentado, en estos pilares hay una intensa formación estelar: debido a la fuerza de gravedad, el gas del interior de estas columnas colapsa y da lugar a nuevas estrellas.
Además, los vientos estelares y la intensa radiación ultravioleta de las jóvenes estrellas cercanas desgastan y esculpen los pilares, dándoles la forma que tienen.
En 2022, el Telescopio Espacial James Webb nos ofreció una nueva visión de esta belleza cósmica, que se muestra en la imagen siguiente.

Los Pilares también pueden verse en la fotografía que abre la entrada y en el recorte de la misma. En la imagen siguiente, que es otro recorte con más aumento, se ven mejor, así como el cúmulo NGC 6611.
El primero en observar este objeto fue el suizo Jean-Philippe Loys de Chéseaux en 1745-1746; sin embargo, solo hablaba del cúmulo, no de la nebulosa. Fue Charles Messier, en 1764, quien dijo que alrededor de las estrellas del cúmulo había una nebulosa e incluyó todo el objeto en su catálogo de objetos no cometarios con el número 16.
M16 tiene una magnitud aparente de entre 6 y 6,4, un brillo superficial de 14,4 mag/arcmin2 y un tamaño aparente de entre 30′ y 35′ en su extensión máxima; el diámetro aparente del cúmulo es de unos 7′.
La imagen siguiente la tomé desde Querol el 2 de julio de 2016 con una cámara Canon EOS 70D y un objetivo Canon de 15-85 mm y en ella he indicado la ubicación de esta nebulosa. Coordenadas (J2000.0): AR 18h 18m 48s / Dec −13° 48′ 25″.
Como el cielo es relativamente oscuro (la escala de Bortle de Querol está entre 4 y 5) y la fotografía es de larga exposición (30 segundos), M16 se aprecia perfectamente, incluso sin marcar, así como otros objetos de cielo profundo que he indicado: la nebulosa Omega (M17), una región HII, y los cúmulos abiertos IC 4665, NGC 6633, IC 4756 y M25. También se observa con claridad la Vía Láctea: la franja blanquecina que atraviesa la fotografía desde el Cisne hasta el Escudo.




Quisiera preguntar cómo este descubrimiento astronómico tomará la forma de un águila
Hola Víctor. Se le llama nebulosa del Águila porque su forma se parece más o menos a la de esta ave, no porque su descubrimiento le diera forma a la nebulosa.
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