Entre Perseo y Casiopea, aunque dentro de los límites de ésta, y en concreto entre las estrellas Miram (η Persei, eta Persei) y Segin (ε Cassiopeiae, epsilon Cassiopeiae), hay una pequeña, pero conocida y fotografiada nebulosa de emisión, la catalogada como IC 1795 (incluida también en el catálogo de nebulosas brillantes de Lynds como LBN 645) y conocida como nebulosa Cabeza de Pez.
La imagen siguiente, realizada desde Querol el día 21 de febrero de 2026, con un telescopio reflector Skywatcher 200/1000 y una cámara ZWO ASI 2600 MC Pro, es de esta nebulosa.

Como he comentado, es una nebulosa de emisión, es decir, una nube de gas y polvo que brilla con luz propia (emite luz). Esto es debido a que los átomos del gas se ionizan debido a la energética radiación ultravioleta de estrellas cercanas, calientes y jóvenes, formadas recientemente a partir de la propia nebulosa, produciendo y emitiendo luz.
Además, la nebulosa Cabeza de Pez es una cuna de estrellas, pues en ella se da una intensa formación de estrellas.
La imagen siguiente es un recorte de la anterior, y en ella he centrado la nebulosa Cabeza de Pez que, como se puede observar, con un poco de imaginación, podemos ver dicha forma (la cabeza de un pez).

Pero realmente, la nebulosa Cabeza de Pez forma parte de otra famosa y mayor nebulosa de emisión, la nebulosa del Corazón (IC 1805), de la cual IC 1795 es como un apéndice de la misma. La nebulosa del Corazón es una región HII, es decir, una nebulosa de emisión de hidrógeno ionizado; cuando el hidrógeno se ioniza emite luz en la zona del rojo, por eso estas regiones tienen este color rojizo característico. En las regiones HII suele haber formación de estrellas, por lo que acostumbran a tener cúmulos abiertos de estrellas jóvenes incrustados en ellas.
La imagen siguiente es un recorte de una imagen de gran campo que realicé desde Querol el día 10 de septiembre de 2023, con una cámara Canon EOS 550D y un objetivo Tamron de 90 mm; en ella he indicado las dos nebulosas.

La nebulosa Cabeza de Pez, que se encuentra a una distancia de nosotros de entre 6000-7000 años luz, tiene un diámetro aparente de unos 10 minutos de arco, lo que le confiere un diámetro real de unos 70 años luz.
En IC 1795 se pueden distinguir otras nebulosas de emisión que la forman; la más evidente es NGC 896, la zona más brillante de la nebulosa Cabeza de Pez y que en la fotografía que abre la entrada sería la zona brillante de la derecha.
El catálogo NGC (New General Catalogue, Nuevo Catálogo General), fue elaborado por el astrónomo danés John L. E. Dreyer en la década de 1880, el cual fue ampliado con el catálogo IC (Index Catalogue, Catálogo Índice) por el mismo Dreyer y publicado en 1895 como dos apéndices al catálogo NGC, el catálogo IC I y el catálogo IC II.
Entonces, ¿por qué la nebulosa global (IC 1795) es de un catálogo posterior (IC respecto a NGC) a una nebulosa perteneciente a la misma (NGC 896)? Es más, incluso la nebulosa del Corazón, a la cual pertenece toda la nebulosa Cabeza de Pez, está en el catálogo IC (IC 1805) y no en el NGC.
Porque lo primero que se descubrió de toda la nebulosa del Corazón fue NGC 896. En 1787, el astrónomo germano-británico William Herschel, descubrió una tenue nebulosa que incluyó en su catalogó como WH III 695, y más tarde, en 1888, Dreyer la incluyó en su catálogo como NGC 896.
Más tarde, en 1890, el astrónomo estadounidense Edward Barnard, descubrió el resto de la nebulosa Cabeza de Pez, y Dreyer la incluyó ya en el nuevo Catálogo Índice como IC 1795. Un poco más tarde, el mismo Barnard descubrió un cúmulo abierto incrustado en una nebulosa mucho más grande, la nebulosa del Corazón, y Dreyer la incluyó también en este nuevo apéndice como IC 1805.
Este cúmulo de estrellas incrustado en la nebulosa del Corazón, catalogado como Melotte 15 (Mel 15) o Collinder 26 (Cr 26), se situa en el centro de la nebulosa (en la foto anterior se puede ver) y sus estrellas son las principales causantes de la ionización del hidrógeno de la nebulosa, haciendo que emita luz y brille.
Pero además de NGC 896, en la nebulosa Cabeza de Pez se han diferenciado dos nebulosas de emisión más, las dos dentro del catálogo de nebulosas brillantes de Lynds, LBN 646 y LBN 647 y una nebulosidad oscura colindante con NGC 896, la cual también está incluida en el catálogo de Lynds, pero en este caso en el de nebulosas oscuras: LDN 1359.
En la siguiente imagen, que es el mismo recorte anterior de la nebulosa IC 1795, he indicado estas nebulosas.

Las cuatro estrellas brillantes indicadas no tienen nada que ver con la nebulosa, pues están mucho más cerca de nosotros (entre los aproximadamente 185 años luz para HD 15069 y los aproximadamente 1500 años luz para HD 14557). Tienen unas magnitudes visuales de entre 7,8 (HD 15069) y 9 (HD 14557), por lo que no son visibles a simple vista, pero sí destacan con un telescopio y pueden utilizarse como referencia para buscar manualmente la nebulosa Cabeza de Pez.
La nebulosa del Corazón, y por tanto la Cabeza de Pez, junto con la nebulosa del Alma (IC 1848), forman parte de un mismo complejo de nebulosas, de un mismo complejo de formación estelar, un complejo de nebulosas (emisión y oscuras) con cúmulos abiertos incrustados en ellas, que se encuentra a unos 6500-7500 años luz de distancia de nosotros.
De hecho, en una foto de gran campo salen las dos nebulosas, e incluso el doble cúmulo de Perseo (NGC 869 y NGC 884), que se encuentra también en esa zona del cielo. En la imagen siguiente, que es otro recorte, pero más amplio, de la imagen de gran campo que realicé desde Querol el día 10 de septiembre de 2023, pueden verse estas nebulosas y el doble cúmulo.

En la entrada Entre Perseo, Casiopea y la Jirafa está la imagen entera sin recortar; dicha imagen es el objetivo de esa entrada.
Para acabar, en la imagen siguiente, realizada también desde Querol y el mismo día, pero con una cámara Canon EOS 70D y un objetivo Canon 15-85, he indicado la ubicación en el cielo de IC 1795 (coordenadas ⇒ AR: 2h 25m 42s / Dec: +16º 06′ 23″).

En la imagen también puede verse el doble cúmulo de Perseo y la galaxia de Andrómeda (M31), dos objetos de cielo profundo que pueden observarse a simple vista desde cielos oscuros, eso sí, como manchas borrosas, muy tenues y difusas.