El sábado 7 de junio de 2025, la Luna estaba en fase de gibosa creciente, con una edad de 11 días (cuatro más de cuarto creciente y cuatro menos de luna llena) y con un 85% de iluminación.
Con una fase tan avanzada de la Luna, no era momento para dedicarse a cielo profundo, pero sí para nuestro satélite, ya que tampoco estaba llena y en el terminador se podía apreciar bastante del relieve lunar de la zona occidental selenita.
Antes de montar el telescopio para observar y fotografiar la Luna, le hice unas fotos de día con cámara y objetivo, en concreto con una cámara Canon EOS 70D y un objetivo Canon 15-85; son las cuatro siguientes.




La siguiente imagen es un recorte de la primera.

Seguidamente, monté el telescopio (newton Skywatcher 200/1000) y esperé a que se hiciera de noche. Le acople el cuerpo de la EOS 70D y le hice la siguiente fotografía.

Fuera del terminador (frontera entre el día y la noche selenita), destacan los tres cráteres más emblemáticos: Plato, en el norte, Copernicus, en el centro y Tycho en el sur; en estos dos últimos se observan perfectamente los sistemas de rayos. Destaca asimismo, a la izquierda de Copernicus, el cráter Kepler, también con su sistema de rayos.
En esta fase tan avanzada se observan también todos los mare, aunque el Oceanus Porcellarum no en su totalidad.
Ya en la zona del terminador destaca «el faro de la Luna», es decir, el cráter Aristarchus y otros más, como Gassendi o Schiller.
En la siguiente imagen, que es la misma que la anterior, he anotado los mare y cráteres más destacados.
