Luna creciente de 6 días

El sábado 21 de noviembre de 2020, la Luna estaba creciente con una edad de seis días (un día antes de cuarto creciente) y con un 40% de iluminación.

Me subí al terrado de casa, en Cornellà de Llobregat, con el telescopio Smidt Cassegrain Celestron 203/2032 y las cámaras Canon EOS 70D y ZWO ASI 224 MC y le hice una serie de fotos a nuestro satélite.

Pero antes, como suelo hacer, estuve un rato observando la Luna con telescopio; desde siempre me tiene embrujado, nunca me canso de mirar nuestro precioso satélite.

Una vez la hube observado un rato, acoplé la réflex al telescopio para hacer una foto de la Luna entera, que es la fotografía de la izquierda.

Se pueden observar bastantes cráteres, especialmente en la zona sur, en la cual hay todo un laberinto de ellos.

Los más destacados son Aristoteles y Eudoxus, en el norte, y el trío Theophilus, Cyrillus y Catharina, en el centro un poco hacia el sur.

Pero además de ellos se pueden observar muchos más, de los cuales he puesto algunos nombres, así como de los mare, en la imagen de la derecha, que es la misma que la anterior.

Pero no son los únicos cráteres que pueden observarse con pocos aumentos en la Luna creciente de seis días.

En el sur destacan también Maurolycus y Clairaut, entre otros; en el centro Julius Caesar y en el norte Alexander y la pareja Atlas y Hercules, si bien ya no están en el terminador.

En cuanto a mare, enteros tenemos al Crisium, Fecunditatis, Nectaris y Tranquilitatis, casi entero al Mare Serenitatis y parte del Frigoris.

Tras hacer esta foto de la Luna entera, cambié la réflex por la ASI para hacer una serie de fotografías con más detalle del terminador.

En concreto hice cinco, empecé por la zona sur y fui subiendo hacia el norte. En todas ellas, el norte está a la derecha, el sur a la izquierda, el este abajo y el oeste arriba.

La siguiente imagen es así, de la zona sur del terminador de la Luna en su sexto día.

Es una zona con una densidad enorme de cráteres y sin mares; podrías estar horas mirando cada uno de los cráteres que hay en esta zona del sur de la Luna.

Algunos cráteres están en el amanecer selenita y solo vislumbramos su contorno o parte de él; todo el interior se haya sumido en las sombras. Entre ellos tenemos a Clairaut, Maurolyvus, Gemma Frisius, Goodacre y Pontanus.

Empezando por el sur, el primer cráter destacable es Manzinus. Es un cráter que nos parece ovalado debido a su posición y la curvatura de la Luna, pero es un cráter circular de 100 km de diámetro y 3,8 km de profundidad. Está bastante erosionado y en sus paredes hay algunos pequeños cráteres.

Al noreste de Manzinus está Mutus, otro cráter circular que se nos presenta ovalado, pero algo más pequeño (80 km de diámetro) y con una profundidad de 3,7 km. También está bastante erosionado y tiene pequeños cráteres, tanto en su interior como en la pared.

Al norte de estos dos cráteres, nos encontramos seguidos con el trío Baco, Breislak y Barocius. Baco es un cráter circular de 70 km de diámetro y 2,5 km de profundidad. Está también fuertemente erosionado, con un suelo plano y muchísimos cratercillos. Encima de Baco está Breislak, de 50 km de diámetro y 2,6 km de profundidad. También está bastante erosionado debido a impactos posteriores. Por encima de Breislak y tocando a Maurolycus está Barocius, de 83 km de diámetro y 3,5 km de profundidad. Como todos los anteriores, es un cráter de impacto que está también fuertemente desgastado debido a impactos posteriores.

Al este tenemos cuatro cráteres destacables más, Hommel, Pitiscus, Vlacq y Rosenberg. El primero es un cráter desgastado de 120 km de diámetro y 2,8 km de profundidad. Al este de Hommel y pegado a él está Vlacq, un cráter circular no tan desgastado como sus vecinos. Tiene un diámetro de 90 km y una profundidad de 3 km. En su interior hay un macizo de 15 km de largo. Al sureste de Vlacq y adyacente a él está Rosenberg, un cráter antiguo y circular de 96 km de diámetro y 2,2 km de profundidad. Está muy desgastado y el suelo es bastante plano con muchísimos cratercillos por impactos posteriores. Al norte de Hommel está Pitiscus, otro cráter circular y desgastado, aunque no tanto, de 82 km de diámetro y 3 km de profundidad. Tiene un pequeño pico central y un cratercillo adyacente a él.

Al norte de Barocius hay dos cráteres circulares, más pequeños y parecidos, son Buch, de 54 km de diámetro y 1,4 km de profundidad y Büsching, de 52 km de diámetro y 1,7 km de profundidad. Ambos están bastante desgastados y con un suelo relativamente plano.

Al noreste de estos dos cráteres hay cuatro desgastados cráteres destacables y que están adyacentes entre ellos: Rabbi Levi, Zagut, Riccius y Lindenau. Rabbi Levi, con sus 81 km de diámetro y 3,5 km de profundidad, tiene algunos cráteres en su borde, pero destaca todo un grupo de cratercillos en su interior. Al sureste está Riccius, muy desgastado por impactos posteriores, con un diámetro de 71 km y una profundidad de 1,8 km. Al noroeste de Rabbi Levi está Zagut, de 84 km de diámetro y 3,2 km de profundidad. Tiene un cráter considerable en la pared este y un cráter central en lugar de pico. Al este de Zagut está Lindenau, de 53 km de diámetro y 2,9 km de profundidad, con algo de terrazas en las paredes y una formación montañosa en el centro.

Para acabar esta zona sur, que podríamos llenar páginas y páginas por la multitud de cráteres que en ella hay, tenemos, al noroeste de estos cuatro cráteres, a Sacrobosco, un muy desgastado y circular cráter de impacto que contiene tres pequeños cráteres circulares en su interior. Sacrobosco tiene un diámetro de 98 km y una profundidad de 2,8 km.

Si seguimos hacia el norte, nos encontramos con la zona del trío de cráteres Theophilus, Cyryllus y Catharina, que es la correspondiente a la siguiente imagen.

La descripción de estos tres cráteres y de las demás formaciones de la zona, está descrita en la entrada Theophilus, Cyrillus y Catharina.

Siguiendo hacia el norte nos encontramos con una zona dominada por los mare Tranquilitatis y Serenitatis, en la cual hay muy pocos cráteres y es la que corresponde a la imagen siguiente.

Los mare lunares son enormes planicies que fueron inundadas de lava basáltica, debido a erupciones volcánicas provocadas por los innumerables impactos de meteoritos. Son de un tono oscuro, lo que hizo que en la antigüedad los confundieran con enormes zonas cubiertas de agua, de ahí que se les denomine mare.

El mare Tranquilitatis (Mar de la Tranquilidad), tiene un diámetro de 873 km y es donde alunizó el apolo 11 en 1969, la primera nave tripulada que se posó en nuestro satélite. Contiene pocos y pequeños cráteres, entre los que destaca Plinius, un cráter situado casi en la frontera con el mare Serenitatis. Plinius es un cráter circular de 43 km de diámetro y 4,3 km de profundidad. Tiene un suelo montañoso y un pico central un poco irregular.

En el borde oeste del mare Tranquilitatis hay otro cráter interesante, Julius Caesar, de 90 km de diámetro y 3,4 km de profundidad.

Al sur de Julius Caesar está Rima Aridaeus, una grieta de 220 km de largo, 4,5 km de ancho y 0,5 m de profundidad. Según parece, se trata de una fosa tectónica, es decir, una depresión limitada en ambos lados por fallas elevadas y paralelas, en la cual el terreno se ha hundido debido a fuerzas intrínsecas.

El mare Serenitatis es algo más grande (700 km de diámetro). En el alunizó el apolo 17 y sus formaciones más importantes ya las describo en la entrada Aristoteles y Eudoxus, dos cráteres del norte.

En esa misma entrada se describen no solo esos dos cráteres (Aristoteles y Eudoxus), sino toda la zona correspondiente a las dos imágenes siguientes, que serían ya las dos últimas tirando y llegando al norte lunar.

Finalmente, con las cinco imágenes anteriores, hice el mosaico siguiente del terminador de la Luna creciente de seis días.

Acerca de José Luis Martínez Martínez

Profesor de matemáticas de ESO y Bachillerato
Esta entrada fue publicada en El Sistema Solar, La Luna, Satélites naturales y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Luna creciente de 6 días

  1. Wow!
    Qué lástima que solo te pueda dar un “like” a modo de puntuación para tu entrada porque te daría muchísimos más!
    He tenido que abrir 2 pestañas en el navegador, una con tu entrada y en la otra las imágenes en grande para ir siguiendo las explicaciones que leía en los nombres que tienen las imágenes.
    Jejeje, yo también ando redactando mi entrada sobre la luna pero no la quiero publicar hasta por lo menos mañana, para dejarla “respirar” y ver cuantas chorradas escribo y sobretodo porque me daba apuro hacerlo hoy 28 de diciembre (día de los santos incocentes) por si alguién se la tomaba a broma aunque puede que cuando la lean se la tomen… a chiste! después de ver la tuya.
    Tranquilo, no me comparo ni tengo pretensiones, simplemente me gusta bromear porque la tuya es de aplaudir y no parar. Seguro que se podría llenar con mucha más información pero luego perdería ese equilibrio entre lectura agradable y mantener el interés.

    Y lo que más me gusta que me pase cuando leo algo es… que me pique la curiosidad, me hagan reflexionar y hacerme preguntas. Te dejo caer varias por si tu las sabes, si no ya las buscaré por la red.

    – ¿Las misiones a la luna, cuando aterrizan en los mares (entiendo porque son zonas más seguras y con menos accidentes geográficos) luego hacen grandes recorridos de exploración o se quedan “por la zona”?

    – Se dice que en cada misión se deja algo de “basura espacial” en la luna. ¿sabes si tiene algo de cierto o es un bulo popular?

    – Y me surge también la duda de si se ha orbitado la luna con satélites para conseguir cartografias precisas, entiendo que sí porque si no, de donde salen las imágenes de los libros y del Virtual Moon Atlas. Y ahora pensando… un telescopio robotizado desde la luna sería un puntazo… (aunque también más basura humana).

    Va no me enrollo, que nos van a dar las uvas. Feliz año!

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    • Hola Dani,
      Muchísimas gracias por tus comentarios, me alegra saber de que lo que escribo, se lea y guste. Y ánimo, seguro que tu entrada será muy buena. Desde el momento que es tuya, que la haces con ilusión e informándote, seguro que es buena.
      Sí, se podría escribir más de esta zona, de hecho, no sé si de la parte sur me he extendido más de la cuenta, pero es que son tantos los cráteres que hay en ella. De todas maneras, he intentado no alargarme demasiado, precisamente por lo que comentas. Y de las zonas central y norte, como ya tenía entradas de ellas, he puesto links para no ser reiterativo.
      En cuanto a las preguntas:
      – Sí, aterrizan en los mares porque son zonas planas y sin apenas cráteres y otras formaciones. Las primeras misiones (11, 12 y 14) se quedaron por la zona, pero las tres últimas (15, 16 y 178) llevaron rovers y exploraron en varios kilómetros.
      – Bien, de dejarse, la parte inferior del módulo lunar (las “patas”) se quedaban en la Luna. Los rovers también, las polémicas banderas y no sé si algo más, también se ha quedado allí.
      – Sí, la cara oculta se ha orbitado y fotografiado. Los primeros en hacer una foto de la cara oculta fueron los soviéticos en 1959 y desde entonces se han hecho bastantes fotos más con diversas sondas que se han enviado. Y ahora la China, que en 2019 hizo alunizar la primera misión en la cara oculta
      Bueno Dani, te doy las gracias de nuevo. Feliz año para ti también.
      Saludos,
      José Luis

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