Mercurio, que recibe el nombre del dios romano Mercurio (Hermes en la mitología griega), mensajero de los dioses, es el planeta más cercano al Sol, el más pequeño del Sistema Solar y, como Venus, no tiene satélites.
La imagen de la izquierda es un mosaico global realizado a partir de una serie de imágenes tomadas por la sonda espacial Messenger y publicada el día 29 de noviembre de 2011.
Mercurio es uno de los cuatro planetas interiores o rocosos, dominando en su composición los elementos metálicos (70%) y rocas de silicato (30%) Tiene un núcleo enorme de hierro que confiere al planeta una alta densidad. De hecho, es el segundo planeta más denso del Sistema Solar; con una densidad de 5430 kg/m3, solo lo supera la Tierra, cuya densidad es de 5515 kg/m3.
Como se observa en la imagen anterior, la superficie de Mercurio se parece a la de la Luna, ya que está repleta de cráteres de impacto que, al tener una atmósfera casi inexistente, han perdurado hasta la actualidad. Como en nuestro satélite, es una superficie antigua que tuvo una intensa época de impactos de meteoritos, así como una intensa actividad volcánica.
Como es el planeta más cercano al Sol, y carece prácticamente de atmósfera, tiene unas variaciones de temperatura muy extremas, oscilando entre los 430ºC durante el día mercuriano y los -180ºC durante la noche; pero a pesar de esos 430ºC, no es el planeta que alcanza una mayor temperatura ya que Venus, con sus 470ºC, lo supera.
La imagen de la derecha fue tomada por la sonda Messenger en su primer sobrevuelo al planeta en enero de 2008. Muestra una cara de Mercurio que todavía no se había fotografiado y también podemos observar una superficie muy similar a la Luna, con una enorme cantidad de cráteres de impacto y planicies oscuras oscuras de la lava, fría y sólida, extendida por el intenso bombardeo meteorítico que tuvo el planeta en sus inicios (como los mare de la Luna).
Mercurio tarda 58 días terrestres en dar una vuelta sobre su eje (período de rotación), pero para que el Sol se vuelva a ver en el mismo lugar en el cielo desde un mismo punto del planeta, tarda 176 días terrestres; es decir, que su día sideral dura 58 días terrestres y su día solar 176 (ver Día solar y día sideral). Así, en Mercurio el día sideral es más corto que el año, pero el día solar es más largo (un año en Mercurio dura 88 días terrestres).
Otra curiosidad de Mercurio es que, debido a que su eje de rotación apenas está inclinado (0,1º, es decir, es prácticamente perpendicular al plano de la eclíptica), gira en torno al Sol prácticamente en posición vertical y, por tanto, no tiene estaciones.
Y otra más: Mercurio tiene la órbita más excéntrica (alargada) de todos los planetas del Sistema Solar, de manera que en el perihelio (punto de la órbita más cercano al Sol) está a unos 46 millones de kilómetros del Sol y en el afelio (punto de la órbita más lejano al Sol) a unos 70 millones (ver afelio y perihelio).
Las características principales de Mercurio son:
- Distancia media al Sol: 0,38 UA (~ 57 millones km)
- Masa: 3,3·1023 kg
- Diámetro: 4880 km
- Rotación: 58,6 días terrestres
- Traslación: 88 días terrestres
- Satélites: 0
Como ocurre con Venus, Mercurio, al estar entre el Sol y la Tierra, lo veremos siempre cercano al Sol, en el amanecer o en el atardecer. Además, y por el mismo motivo (estar entre el Sol y la Tierra), y como ocurre también Venus, nos presentará fases como la Luna.
En la imagen siguiente, realizada desde Cornellà de Llobregat el día 22 de enero de 2015, con una cámara Canon EOS 70D y un objetivo Canon 15-85, se puede observar a Mercurio en el atardecer, por encima de la ermita de Sant Ramon de Sant Boi de Llobregat.

Y por la misma razón, estar entre el Sol y la Tierra, y como también ocurre con Venus, de vez en cuando pasa por delante del Sol y lo vemos como un pequeño disco negro que cruza el disco solar; es lo que se conoce como tránsito.
A veces podemos observar a Mercurio en el cielo y otros planetas, como en las dos imágenes siguientes, realizadas desde Pujalt el día 9 de abril de 2010, con una cámara Canon EOS 30D y un objetivo Sigma 17-70, en las que podemos ver Venus y Mercurio por encima del campanario de la iglesia de Sant Andreu, Venus a la izquierda y brillante y Mercurio a la derecha y más débil.


O como en la siguiente imagen, realizada desde Cornellà de Llobregat el día 29 de mayo de 2013 con una cámara Canon EOS 30D y un objetivo Sigma 17-70, en la que vemos a Mercurio con Venus y Júpiter. Mercurio es el puntito en la parte superior de la imagen, Venus el punto brillante en medio, por encima de una nube y Júpiter el puntito por debajo de la misma nube.

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